Posteado por: mjarpi | 04/10/2009

Libros

More about El arte de amargarse la vida

Un libro especialmente recomendable.

Para muestra, una cita:

“Llevar una vida amargada puede hacerlo cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende: no basta con tener alguna experiencia personal con un par de contratiempos.”

Posteado por: mjarpi | 29/05/2009

las metáforas de gestión están fuera de combate

Recientemente releía el artículo de Lucy Kellaway en Expansión y Empleo sobre las metáforas de gestión. Totalmente de acuerdo en que abusamos de las metáforas, siendo cada vez más una carrera a ver quién consigue hacer el tema más complejo en lugar de más sencillo. Se ha vuelto un tema tan barroco, que buscamos la novedad por la novedad, aunque no aporte más que complejidad añadida, de la que no sirve, de la que sólo lía.

A vueltas con la gestión sencilla, que no simple, de las cosas.

Y a vueltas con la búsqueda incansable de lo nuevo. Es imposible estar al día de todos los adjetivos que se han puesto al término “liderazgo” en los últimos años. Es imposible hacer inventario de las metáforas que lo visten y desvisten. Una lectura en diagonal nos hace sospechar que lo nuevo quizá sólo es el nombre, un cambio de énfasis, la parcialidad hecha pancarta.

Cuando la metáfora necesita tres páginas para ser inteligible, algo falla. La gracia de éstas está en decir más con menos, sugerir, invocar, despertar significados vinculados aunque ocultos, no al contrario…

Posteado por: mjarpi | 02/03/2009

Gestionar con sencillez

Muy buena la reseña del libro de Pablo Maella Gestionar con sencillez hecha en este blog. No tengo el placer de haber leído el libro aún, aunque sin duda lo voy a hacer. Da gusto encontrar algo de sinceridad en el universo de los libros de management – consultoría, un gran alivio cuando una pensaba que estaba ya casi todo perdido.

Gracias, Alfredus, por la pista

Posteado por: mjarpi | 11/02/2009

El desafío Facebook

Debo reconocer que tengo una gran dicotomía con las redes sociales. Soy usuaria, aunque con minúscula. Más lectora que escritora, más bien voyeaur, y sin embargo son uno de mis temas recurrentes de reflexión.

Me sorprende especialmente el hecho de que asumamos la posibilidad de un yo único y público. Todos vivimos y somos múltiples yo, no totalmente compartibles entre sí. Pero las redes sociales ponen a prueba este principio de multiplicidad y diversidad. Uno acaba compartiendo un mismo espacio virtual con amigos de muy diversa índole y procedencia, compartiendo información reservada para los amigos con los clientes, temas familiares con amigos lejanos,…

Significa esto que conseguimos unificar nuestro yo? Somos a partir de ahora, gracias al milagro facebook, un único yo para todos? no creo que en sólo unos pocos años hayamos conseguido tal exhorcismo. Probablemente, cada uno a nuestra manera, hemos ideado un yo-refugio, un yo-publicable ante personajes tan dispares y con los que nos vinculan roles tan divergentes.

¿Qué dice nuestro yo-facebook de nosotros mismos? ¿y nuestro yo-blog? ¿Sólo aquello que no nos expone lo suficiente? Divertimentos donde nos mostramos sin mostrarnos… ¿Cómo nos describe generar una lista de libros, series, películas, música favoritos? Cuantos hay que no releemos hace años y cuantos que hemos leido y disfrutado y nunca publicaríamos. ¿Hasta donde y qué aguanta mi imagen pública?

Sin embargo, y a lo que iba. Esta violación del principio de múltiples yo para converger en uno, es una barrera para la web 2.0 o es precisamente uno de sus motores? Estamos en facebook por sus ventajas y a pesar de este inconveniente o es la creación de este yo-facebook uno de sus alicientes?

Posteado por: mjarpi | 09/02/2009

bloggueando

He leído a Sánchez Dragó declarar no entender a los blogueros. Comparto algunas de sus inquietudes. Estoy de acuerdo en que si dedicas mucho tiempo a leer blogs y comentar en ellos no te queda tiempo que dedicar en profundizar en un tema donde puedas aportar algo de valor.

De nuevo la dicotomía especialización – dispersión. Es innegable que los blogs facilitan el diálogo, la comunicación multidireccional, versus los medios unidireccionales habituales, con el añadido de hablar con quienes no conoces. Es también evidente que incrementan la info disponible y el ruido, sin aportar en muchos casos más que banalidades.

Probablemente son consecuencia (y causa) de nuestra cultura de la inmediatez y la dispersión. Preferimos leer estupideces, escribir sin ser especialistas en el tema y en ocasiones sin grandes reflexiones y nada de investigación al respecto.

La conversación de café de toda la vida llevada a otro entorno. No por ser escrita tiene mayor entidad, aunque sí mayor accesibilidad y potencial difusión.

Aunque uno también encuentra grandes aportaciones en los blogs, además de valiosas e interesantes pistas de auténticos expertos.

Democratizar la escritura nos permite decidir a nosotros mismos lo que tiene valor y es novedoso, no ceder este derecho a las editoriales u otros intermediarios, que hasta ahora decidían que es lo que puede ser leído en una comunidad. Nos hace más libres, aún a riesgo de morir ahogados e intoxicados en el intento de criba.

Seguiremos pagando para que alguien nos cribe los escritos de calidad y nos garantice cierto criterio. Y seguiremos pagando para que existan intelectuales o consultores que no se pierdan en la dispersión y profundicen en algo. Porque el tiempo dedicado a la investigación y a generar criterio sobre una materia lo vale.

El diálogo no substituirá al monólogo. Sin embargo, durante mucho tiempo a la inversa sí funcionó.

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